El iceberg

elice-760x500

Que un gran cascote de hielo se desprenda de la Antártida puede ser buena noticia si eso sirve para que alguien hable de La Rioja; cada cual se consuela como quiere, recuerden a Leonardo Sbaraglia en aquella escena de ‘Una pistola en cada mano’: “Me ha sentado bien hablar contigo, me reconforta ver lo mal que te va todo”. La cabeza siempre encuentra caminos inexplicables para el desahogo.

Vivimos en un lugar tan irrelevante para el resto del país que a veces uno encuentra consuelo en cosas tan infelices como un iceberg. La Antártida se deshiela y allí se está desgajando un témpano gigantesco de 5.000 kilómetros cuadrados. En alguna redacción un periodista buscó en Google algo que tuviese la superficie de ese pedazo de hielo y el ordenador arrojó estos resultados: Delaware, Brunei, La Rioja y la Isla de Trinidad. “La Rioja, voy a poner un iceberg del tamaño de La Rioja, que queda muy bien”. Fue una clara insensatez, pero así comenzó todo; el iceberg y La Rioja se cogieron de la mano y la noticia navegó ya por todas partes.

Hace años cada enero el festival Actual conquistaba heroicamente un párrafo en la prensa nacional y diez segundos en algún informativo, pero hasta eso ha terminado diluyéndose como cubitos de hielo en un whisky. De La Rioja nadie habla salvo algún concursante de Gran Hermano para equivocar el mapa, cualquier otra cosa sería un milagro. Aquí no pintamos nada y esto tan asombroso debemos asumirlo de una vez. Hay que comprender esta intrascendencia nuestra, te quitas un peso de encima y al final hasta lo agradeces, aunque a veces a uno le domine esa amargura que nace del cariño hacia la tierra; no hablan de nosotros y eso en el mundo actual significa que no existimos.

Cuando por fin resuene un chasquido en la Antártida y se desprenda del todo el iceberg, Matías Prats volverá a decir esa frase contundente, casi publicitaria: “Un iceberg del tamaño de La Rioja”. Son unas pocas palabras, un titular que vivirá los dos segundos que se tarda en pronunciarlo pero que a estos olvidados nos va a procurar un cierto consuelo. De nuevo se hablará de ese hermoso trozo del planeta sumido en el abandono, aislado y a la deriva. Y también del iceberg.

Artículo publicado en Diario La Rioja

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s